Más allá de religiones, de creencias,del Ego,de programaciones mentales... ¿El Paraíso más cerca de lo que creemos?
miércoles, 9 de mayo de 2012
¡Todo lo que tengo que deciros es válido sólo en este instante!
En este instante vuelas por el universo entero, pero eso no significa que ya lo hayas recorrido todo. Queda ahí suficiente espacio para seguir volando, suficiente espacio para que sigas volando el resto de tus días.
¿Experimentaste una vez el satori y desde entonces todo está en orden? No, desgraciadamente no es tan sencillo. El satori sólo tiene validez en este preciso instante. En el instante siguiente ya ha pasado, ha muerto.
Este instante no debe ser la continuación del anterior. Has de hacer borrón y cuenta nueva y empezar a vivir este año totalmente de nuevo. Has de empezar a vivir este mes totalmente de nuevo, y hoy has de empezar una vez más a vivir este día totalmente de nuevo.
Cada día te enfrentas a ese día por primera vez. Eterno es sólo este instante, eterno aquí y ahora. Este instante ilimitado constituye tu vida presente, que siempre es un hecho totalmente nuevo. También el pasado, contemplado desde el instante presente, es un pasado totalmente nuevo.
Cada día es el primero de la vida. Vive este día como si hubieras venido al mundo en este día.
Tienes tu propia tarea. El día de hoy presenta su propia tarea. Si abres los ojos a este instante –aquí y ahora, y en constante movimiento – te darás cuenta de que nada falta en él. El día de hoy es por completo el día de hoy: completo y concluso.
Buda significa la vida que vivimos conforme a la gran naturaleza. Buda significa el hecho de que el universo vive en sí. Cada minuto y segundo de tu vida tu cuerpo humano vive esta vida universal, ni una fracción de ella te pertenece a ti personalmente. A esto se le llama el rostro verdadero. Ser Buda significa vivir la vida de tu verdadero rostro y no tu vida personal, individual. Por eso no hay recesos para un Buda.
El surgir y desvanecerse a cada instante significa que este momento es completamente diferente del anterior, y que el siguiente es diferente de éste..
Y, sin embargo, cada instante surge y se desvanece una y otra vez.
El viejo ciruelo vuelve a florecer este año. Lo que es extremadamente viejo es también constantemente nuevo. Donde lo nuevo se encuentra con lo viejo, ahí das con el sentido oculto del Dharma de Buda.
Kodo Sawaki
martes, 24 de abril de 2012
viernes, 30 de marzo de 2012
Publicado 4 abril, 2011 | Por Juan Nabor
Investigaciones recientes, revelan que nuestro cerebro recibe y procesa 11 millones de bits de información a cada segundo; sin embargo sólo somos concientes de 50 bits, mismos que están relacionados con aquello que más nos interesa. Ello significa que la realidad que observamos es sólo la parte que queremos ver, o dicho de otro modo, nosotros construimos la realidad en nuestro cerebro.
Para construir la realidad utilizamos nuestro sistema de creencias y sólo somos capaces de observar lo que se ajusta a dicho sistema; aquello que no concuerda con nuestras creencias es inmediatamente descartado y pasa desapercibido.
Por otra parte, los expertos indican que diariamente tenemos unos 60 mil pensamientos, lo cual a primera vista parece interesante; el problema es que el 95 % de esos pensamientos es similar a los que tuvimos el día anterior y sólo el 5 % corresponde a pensamientos nuevos.
Los pensamientos repetitivos son el resultado de vivir ya sea en el futuro, a través de preocuparnos por eventos que todavía no ocurren, o bien, en el pasado a través de lamentarnos por eventos que sucedieron hace muchos años y que siguen influyendo en el curso de nuestra vida.
¿Cuando te estabas bañando hoy, antes de salir de casa, pensabas en lo que hacías o estabas pensando en los pendientes del trabajo o de la escuela? ¿Fuiste conciente de la temperatura del agua, del aroma del jabón, de la textura de los objetos que tocaste y de los sonidos del ambiente? Lo más probable es que no.¿En que otras situaciones te ocurre lo mismo?
Vivir aquí y ahora, es algo que instantaneamente nos da una nueva experiencia de vida y torna nuestra existencia más agradable;sin embargo,por los condicionamientos a que hemos estado sometidos a lo largo de nuestras vidas, no es algo que pueda hacerse de forma automática, sin un entrenamiento de por medio. En nuestro cerebro existen redes neuronales que hemos ido creando a través de nuestras acciones repetitivas, de tal manera que ha llegado el punto en que nuestros comportamientos se vuelven automáticos e inconcientes.
Afortunadamente las investigaciones en neurociencia indican que se pueden crear nuevas redes neuronales, mediante la adquisición de nuevos pensamientos y hábitos, a través de las cuales es posible generar nuevas experiencias de vida.
martes, 6 de marzo de 2012
Solo en el presente.
Incluso el presente es pura imaginación porque el sentido del tiempo es puramente mental.Han surgido tantas religiones debido a que la gente desea cosas misteriosas y elaboradas. Sólo los suficientemente maduros pueden comprender el asunto en su desnuda simplicidad.Debido a que las personas aman el misterio y no la verdad, las religiones se encargan de alimentarlas para finalmente conducirlas hasta las proximidades del Ser.
Sean cuales sean los medios adoptados, al final deberás retornar al Ser.
¿Por qué entonces no moras en el Ser aquí y ahora?
Ramana Maharshi
miércoles, 29 de febrero de 2012
Jeff Foster
domingo, 26 de febrero de 2012
Estas habituado a tener la atención dirigida hacia afuera, para percibir con la mente todo aquello que es exterior a ti. Dejas que la mente interprete cuál es el mundo real. Permites que designe lo que tu eres, según la comparación con las fachadas que fabrican los demás. Es ella quien decide si eres pobre o rico, bonita o fea, bueno o malo, poderoso o miserable, talentoso o bruto. Y luego pasas la vida anhelando ser aquello que no eres, tener aquello que no posees y sufres enormemente porque no puedes alcanzarlo.
Cuando construyes tu realidad con la mente, el pensamiento siempre está en movimiento. Viajas al pasado a recorrer una y otra vez aquellos eventos traumáticos donde te quedaste atascado. Repasas el dolor y dramatizas diálogos interminables de lo que podrías haber hecho y lo que deberías haber dicho. En este proceso pierdes tu salud, tu alegría, y el mundo parece gris y desabrido.
La mente no sabe vivir el tiempo presente, porque está demasiado ocupada para percibirlo. Si no está rebuscando en los archivos del dolor, estará planeando el futuro dentro de los parámetros de lo que ya has vivido. Ella no tiene posibilidades de aceptar algo diferente a lo que ya conoce, ni tampoco consigue manipular lo que vendrá para complacer tus deseos y apetencias. Los pensamientos proyectados al futuro te paralizaran de miedo, porque se enfrentan con la incertidumbre. Y el miedo es tu peor consejero, recuérdalo. Si lo aceptas como huésped te atraerá precisamente aquello que mas temes.
Cuando tomas la determinación de ser feliz, solo hay un cambio que debes hacer para lograrlo. Usa tu facultad de atención, y dirígela hacia adentro. Lo primero que trascenderás será el concepto del tiempo. Te darás cuenta de que el pasado no existe ya y que, para ser libre, debes diluirlo. Que el futuro se sale de tus manos, pues su único elemento fijo es la inseguridad. Es así porque la eficacia de tu aprendizaje depende ampliamente del hecho de enfrentarte con aquello que ignoras.
Solo puedes ser feliz en el “aqui y el ahora”, que es lo único que es tuyo. Ese “aqui y ahora” tienes que vivirlo, no con la mente y sus juicios interminables, sino con la conciencia de tu cuerpo físico y su inteligencia celular. Esto lo consigues si cultivas la atención enfocada hacia tu interior. Desde allí se te revelara un universo nuevo, espiritual y perfecto.
El “aqui y el ahora” te permite disfrutar del regalo que son tus sentidos, el olfato, la vista, el tacto, el gusto y el oído, que están ahí para realzar la vivencia de las maravillas que te rodean. Cuando la mente interfiera para sabotear tu percepción, vuelve inmediatamente tu atención hacia el cuerpo. Hay dos formas eficientes de lograrlo: puedes hacer conciente tu respiración, o conectarte con los latidos del corazón, tomándote el pulso.
Permite que el pasado se disipe con el convencimiento de que siempre hiciste lo mejor que pudiste. El futuro dejara de amenazarte si sabes que siempre estas bajo el cuidado de la provisión divina, que es perfecta. Tu perteneces ahora a la eternidad, que equivale al enfoque conciente en el “aqui y el ahora”. Este es el secreto de un hombre, que al acercarse el final de su vida sabe morir, simplemente porque ha sabido vivir.
jueves, 23 de febrero de 2012
Enfocar en el momento presente.
miércoles, 16 de febrero de 2011
El presente
El presente es algo eterno, siempre estamos viviendo en el presente, todo acontece en el presente. Jamás tenemos la experiencia de que el presente se acabe, incluso si muriésemos, no estaríamos allí para sentir que nada se acabe.
El lector puede argumentar que también existe el pasado. Evidentemente existe un pasado, pero cuando pensamos en el pasado, lo único que realmente reconocemos es cierto recuerdo, pero ese recuerdo es, en sí mismo, una experiencia del presente. No podemos regresar al pasado para modificar nada de este, los hechos acontecidos son inmodificables, los errores cometidos no pueden cambiarse, los momentos de alegría y placer son irrecuperables. Aunque repitiésemos las mismas acciones siempre sería distinto. No nos engañemos estamos viviendo un eterno presente, siempre estamos en el presente, en el aquí y ahora.
Los maestros espirituales insisten en la necesidad de comprender que el tiempo no existe, que vivimos un continuo presente, siempre estamos en el presente, en el aquí y ahora. La mente nos engaña creando etapas con el pasado y el futuro, nunca estamos en el pasado ni tampoco en el futuro, siempre estamos en el presente.
El tiempo es una invención del hombre para medir fenómenos de la naturaleza. El tiempo es asimétrico. Una prueba de ello es que recordamos el pasado, pero no el futuro.
En la moderna física cuántica la noción del tiempo no existe. Los físicos saben que la llamada flecha del tiempo nos hace recordar el pasado y no el futuro, pero a escalas muy pequeñas, la noción del tiempo no existe.
Para los maestros espirituales de Oriente esta noción del tiempo es verdaderamente el eje de su enseñanza. Siempre han insistido en el hecho de que debemos estar presente, y estar presentes es no estar pensando en el pasado ni imaginar el futuro, sino vivir el presente como lo único que existe. La mente siempre intenta trasladarnos a recuerdos del pasado o proyectos del futuro, parece que no quisiera vivir el presente que es la única realidad que existe. Pasado y futuro no son más que una ilusión, un espejismo de algo que no existe en el presente.
“Todo es ilusión salvo el presente. Para estar más presente hay que interesarte más en lo que nos rodea que en la imaginación. Cuando uno se aferra al presente la conciencia es divina” (R. E. Burton)
“La realidad no cambia, pero tu percepción de la realidad cambia a medida que tu conciencia cambia”
(John White).
La realidad no cambia, pero hay muchas posibilidades de ver esa realidad. Si nuestra conciencia cambia la realidad que vemos, ya es distinta. Y eso es lo que pretenden las enseñanzas espirituales, que nos demos cuenta que solo vemos una parte de la realidad, pero que si evolucionamos, si nuestra conciencia crece, captaremos esa realidad de otra forma.
(Jorge Blaschke, Más allá de Osho)
“Nadie puede enseñarte a ver”
“Vivimos gracias a la energía prestada por la naturaleza y cuando morimos tenemos que devolverla y pasamos a formar parte de todo”
“La riqueza de este mundo no está en el suelo, está a nuestro alrededor”
(frases de Avatar)
“Levanta Leroy, lo que buscas no está escrito en el suelo”
(El último dragón)
sábado, 2 de octubre de 2010
La única manera es estar aquí, estar presente. No puedes estar allí. El mañana es inexistente, nunca acaba de llegar, y el idealismo cree en el mañana. Sacrifica el hoy en el altar del mañana. Te va diciendo: "Haz algo, mejórate a ti mismo. Haz algo, cámbiate. Haz algo, perfecciónate".
Está apelando al ego. El idealismo pertenece al mundo del ego. Apela al ego diciendo que puedes ser más perfecto de lo que eres; de hecho, que deberías ser más perfecto de lo que eres. Pero todo momento es perfecto, y no puede serlo más de lo que ya es.
Comprender eso es el principio de una nueva vida, es el principio de la vida. Pasarlo por alto es suicidarse.
Así no haces más que destruir este momento por el momento que nunca acaba de llegar. No haces más que destruir esta vida por una vida que no existe en ninguna parte. Destruyes este mundo por otro mundo, por una especie de paraíso, un "moksha", un nirvana. Sacrificar el presente por el futuro es estar atrapado en la muerte.
Vivir el momento, vivirlo total y libremente, es deleitarse en la existencia, es celebrarlo. Y ésa es la única manera de ser; no hay otra.
La mente idealista no hace más que prepararse para algo que nunca sucede. Es una pesadilla. Se prepara y se prepara, hace infinitos preparativos para un viaje que nunca acaba de empezar. Planea de todas las maneras posibles, pero nada de todo ello tiene sentido, porque está negando la vida en cada momento.
La vida llama a tu puerta a cada momento y tú la niegas, porque le dices que te estás preparando para ella. Dices: "¿Cómo puedo recibir al invitado ahora mismo? No estoy preparado.
Poco a poco te vas acostumbrando tanto a preparar que la preparación se convierte en tu vida.
Y yerras el tiro."
(Osho).
Lo importante es el Qué ( LA VIDA) y no es el Cómo, Cúando, Dónde......
Lo importante es el Vivir más y juzgar menos.
Lo importante es no llorar por lo que no tenemos, y apreciar lo que tenemos.
Lo importante está Aquí, Ahora.
lunes, 20 de septiembre de 2010
"El momento presente contiene la clave de la liberación"
"Seguir usando la mente cuando la necesitas"
"La no mente es conciencia sin pensamiento"
"Alcanzar la iluminación significa elevarse por encima del pensamiento"... buenoo, esto de "alcanzar la iluminación" se ha de reflexionar mucho
¿realmente existe el estado de "iluminación" o es un nuevo juego del "ego" para empujar a la gente a la "búsqueda" (futuro) o para crear "divisiones" entre iluminados y no iluminados o para.....
dejémoslo en no-mente....
las etiquetas de "iluminados" para los que juzguen, dividan, se crean superiores o inferiores.
(si busco datos sobre aquí y ahora me salen datos sobre iluminación espiritual :-s )
miércoles, 15 de septiembre de 2010

ESTE MOMENTO ES EL QUE DEBE SER.
El momento presente es un acontecimiento del espacio-tiempo dentro del continuo eterno. Como ese continuo soy yo, nada de lo que pueda ocurrir está fuera de mí.
Así como cada célula refleja el proceso total del cuerpo, cada momento refleja a todos los otros momentos, pasados, presentes y futuros. Esta percepción nace cuando se renuncia a la necesidad de dominar la realidad. Esa necesidad es una respuesta natural a los dolores y las frustraciones pasadas, puesto que es el recuerdo de los viejos traumas lo que nos lleva a manipular el presente y anticipar el futuro.
En la unidad, todo momento es lo que debe ser. La sombra del pasado no echa a perder la plenitud, que sólo es posible en tiempo presente; por lo tanto, cada momento es como una ventana clara que deja entrar la posibilidad de igual gozo, igual apreciación de lo que se está desplegando frente a ti. La voz de la verdad interior dice: "Mis deseos son parte de este momento y lo que necesito me es proporcionado aquí y ahora"
(Deepak Chopra, "Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo")
“- ¿También has aprendido tú, has aprendido del río el secreto de que no existe el tiempo?
El rostro de Vasudeva se iluminó con una radiante sonrisa.
-Sí, Siddharta- contestó- ¿Quieres decir esto: que el río está en todas partes a la vez? ¿En su fuente y en la desembocadura, en la cascada, en la balsa, en la catarata, en el mar, en la montaña, en todas partes a la vez? ¿Y que para él sólo existe el presente y desconoce la sombra del futuro?.
-Eso es –repuso Siddharta- Y cuando lo descubrí, descubrí mi vida, que también era un niño, y el niño Siddharta, el hombre Siddharta, el viejo Siddharta sólo estaban separados por sombras, por nada real. Y tampoco los nacimientos anteriores de Siddharta eran pasado, ni su muerte y su renacimiento al Brahma han sido futuro.
Nada fue, ni será, todo es, todo tiene esencia y presente".
(Siddharta, Herman Hesse)
martes, 14 de septiembre de 2010
La clave es esta: acaba con la ilusión del tiempo. Tiempo y mente son inseparables. Retira el tiempo de la mente y esta se para, a menos de que elijas usarla.
Estar identificado con la mente es estar atrapado en el tiempo: vives de forma compulsiva y, casi exclusivamente, mediante el recuerdo y la anticipación. Esto produce una preocupación interminable por el pasado y el futuro, y una falta de disposición a honrar y conocer el momento presente y permitir que sea. La compulsión surge porque el pasado te da una identidad y el futuro contiene una promesa de salvación, de una realización de algún tipo. Ambas son ilusiones.
Cuanto más te enfocas en el tiempo -pasado y futuro- más pierdes el ahora, lo más preciado que hay.
¿Por qué es lo más preciado? En primer lugar, porque es lo único que hay. Es todo lo que hay. El eterno presente es el espacio dentro del cual se despliega tu vida, el único factor que permanece constante. La vida es ahora. No ha habido un momento en el que tu vida no fuera ahora, ni lo habrá jamás. En segundo lugar, el ahora es el único punto que puede llevarte más allá de los limitados confines de la mente. Es tu único punto de acceso al reino informe e intemporal del Ser.
¿Has experimentado, hecho, pensado o sentido algo fuera del momento presente? ¿Piensas que lo harás alguna vez? ¿Es posible que algo ocurra o sea fuera del ahora? La respuesta es evidente, ¿no es cierto?:
Nada ocurrió nunca en el pasado, ocurrió en el ahora. Nada ocurrirá nunca en el futuro, ocurrirá en el ahora.
La esencia de lo que aquí estoy diciendo no puede entenderse mentalmente. En el momento que lo entiendes, se produce un cambio de conciencia de la mente al Ser, del tiempo a la presencia. DE repente todo se vivifica, irradia energía, emana Ser.
(Eckhart Tolle: "Practicando el poder del ahora")
Enlace:
http://academic.uprm.edu/dpesante/docs-apicultura/practicando_el_poder_del_ahora.PDF